domingo, 5 de abril de 2015



La palabra ''Islam'', significa paz, obediencia o sumisión en el idioma árabe y en el sentido religioso, quiere decir la sumisión de la humanidad a la voluntad de Dios. El hombre o la mujer que acepta la soberanía de Dios único y se rinde completamente a su voluntad es conocido como "muslim" o en español "musulmán". El nombre "mahometano" que se emplea a menudo en español, es erróneo y ofensivo al espíritu mismo del Islam. 
 



El Islam no es una religión nueva; en su esencia es la misma que Dios les reveló a todos sus profetas. Nuestra escritura sagrada, el Corán, nos dice: 
"creemos en Díos y en todo lo que se nos ha revelado: y en todo lo que se les reveló a Abraham, Ismael, Isaac, Jacob, a las tribus. a Moisés, Jesús, y a todos los profetas de parte de Dios" (El Corán, Capituló II   ''La Vaca'', verso 136).
El Islam entró de Reno en el patrimonio hispano sólo ochenta años después de la muerte del Profeta Muhammad (¡Qué Dios lo bendiga y lo mantenga en su santa paz!). Durante ocho siglos gloriosos, del año cristiano 711 hasta 1492, el Islam se mantuvo como la religión mas tolerante de la Península Ibérica, hasta que la Inquisición, falsamente llamada "El Santo Oficio" lo derrocó entre los años 1480 y 1550 aproximadamente. 
Durante la época de los musulmanes españoles, se edificaron monumentos tan celebres, como la Gran Mezquita de Córdoba (la cual era capital del estado Hispano‑Islámico), el Alcázar de Sevilla y el Alhambra de Granada, que siguen atrayendo a los turistas como verdaderas joyas arquitectónicas Islámicas. 
Un musulmán cree en la unicidad de Dios único, en todos sus mensajeros, en todos sus mensajes o libros sagrados, en sus ángeles creados por El para servirle como funcionarios, en el Día del Juicio Final, y también cree que cada persona es responsable por sus hechos y acciones; el musulmán cree en una vida futura después de la muerte. 
El Islam ordena la fe en la unicidad y soberanía de Dios, lo cual hace que el hombre o la mujer conozca la significación del universo y asimismo, su propio lugar en El. Libra al hombre de todos los miedos y supersticiones, haciéndole consciente de la omnipresencia de Dios, su ser todopoderoso y de sus obligaciones para con El. La fe no basta en si misma para el Islam, sino que debe reflejarse en acciones efectivas. Para creer en un Solo Dios único, se necesita contemplar a toda la humanidad como una sola familia que existe bajo la benevolencia de Dios, el Creador y Sostén Común de todo y de todos. El Islam rechaza la idea de una gente o una raza escogida, haciendo de la fe en Dios único y de las buenas acciones, la única llave para entrar al paraíso, estableciendo así una relación directa hacía Dios, que se ofrece a todo el mundo sin distinción alguna y sin necesidad de ningún intermediario. 


El hombre existe como la suprema creación de Dios y es arquitecto de su propio destino. Creado con las mayores potencialidades, el hombre es Ubre en su voluntad, sus acciones y en su Ubre albedrío. Dios le ha enseñado el camino recto, la vida del Profeta Mohammad (¡Qué Dios lo bendiga y lo mantenga en su santa paz!), nos sirve como el ejemplo perfecto para alcanzar este ideal. La grandeza del hombre y su salvación eterna consisten en seguirlos. El Islam demuestra la pureza de la personalidad humana, les confiere igualdad de derechos a todos sin distinción alguna respecto al color de la piel ni al género masculino o femenino. Sujeta al príncipe y al campesino, al rey y al humilde igualmente a la soberanía de la Ley Divina tal como se enuncia en el Corán y se ejemplifica en la vida del Profeta Mohammad (¡Qué Dios lo bendiga y lo mantenga en su santa paz!). 
 
 
 
 


 
El Corán es la última palabra que Dios reveló, y a la vez, la fuente básica de los mandatos y leyes del Islam. El Corán trata de los fundamentos de las relaciones entre Dios y el hombre, como también de las relaciones entre el hombre y su prójimo, en todas las esferas posibles. Las bases comprensivas por las que se pueden edificar los sistemas sólidos de justicia social, economía, política, legislación, jurisprudencia, derecho, leyes y relaciones internacionales, son el contenido más importante que abarca el Corán. Mohammad (¡Qué Dios lo bendiga y lo mantenga en su santa paz!) era un hombre sencillo, sin instrucción formal, quien no sabía leer ni escribir, y no obstante, el Corán fue memorizado, tal como le fue revelado, y dictado durante toda su vida por orden suya a todos sus seguidores. Todavía se puede consultar el Corán en su forma completa y original, y en la lengua árabe tal como le fue revelado al Profeta Mohammad (¡Qué Dios lo bendiga y lo mantenga en su santa paz!).
El Hadith, ósea la relación de las enseñanzas y los hechos máximos del Profeta Mohammad (¡Qué Dios lo bendiga y lo mantenga en su santa paz!), explica y elabora estas enseñanzas en el Corán. 
El Islam no cree en el puro ritualismo, sino que insiste en que nuestras intenciones y acciones sean buenas. Para adorar totalmente a Dios, tenemos que conocerlo, amarlo y comportarnos según sus leyes en todos los aspectos de la vida; debemos ordenar la bondad y prohibir lo malo, ejercer la caridad y la justicia y servirle a Dios único al servirle a la humanidad. El Corán nos ofrece estos conceptos de la siguiente manera sublime: 
"No es la virtud orientar nuestras caras hacía el Oriente ni al Occidente; sino el virtuoso es él que cree en Dios único y en el Día del Juicio Final, en los ángeles, en las Escrituras y los Profetas, y el que ofrece su hacienda por amor a Dios, a sus parientes, a los huérfanos, a los pobres, al viajero, a los mendigos Y para el rescate de cautivos, y mantiene la oración y da la limosna prescrita; y los que cumplen los pactos cuando pactan, los constantes en la adversidad, en la desgracia y en los momentos de calamidad; ésos son los veraces y ésos son Los temerosos de Dios" (El Corán, capitulo II "la Vaca", Verso 177). 
Según el Islam, cada acto que se lleve a cabo con la conciencia de que uno cumple con la voluntad de Dios, se considera como un verdadero acto de adoración. Sin embargo, los actos específicos de oración se conocen como los "Cinco Pilares de la Fe Islámica", y están considerados en un nivel más alto de espiritualidad y son los siguientes: 
1) El credo o la Declaración de la Fe, que dice así.
Doy testimonio de que no hay más divinidad que un solo Dios y que Mohammad es su siervo y mensajero. La misión apostólica de Mohammad (¡que Dios lo bendiga y que lo mantenga en Su santa paz!) convida a los musulmanes a que sigan la vida ejemplar del profeta en todos los sentidos. 
2) El Islam ordena cinco oraciones al día como obligación a Dios.
Se debe rezar cinco veces al día como obligación personal hacia a Dios. Nos ofrece una manera de darle fuerza y vida a nuestra creencia en Dios Único, inspira una moralidad superior en el creyente, le purifica el corazón y suprime las inclinaciones indecentes y dañinas. 
3) El Islam ordena el Ayuno durante el mes de Ramadán
Se practica el ayuno durante el santo mes de Ramadán, que es el noveno mes del calendario lunar Islámico. Durante este mes se abstiene de comer y de beber desde el amanecer hasta el anochece (la puesta del sol). También se abstiene de malas intenciones y malos deseos, incluso pleitos. El Ayuno le enseña al hombre el amor, la sinceridad y la devoción; le cultiva una conciencia pura y firme al mismo tiempo le cultiva la paciencia, generosidad, disciplina y fuerza de voluntad (el musulmán no toma bebidas embriagantes ni come puerco). 

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